No me refiero a películas que hablen sobre cine en su trama como “8 y medio”, o más recientemente “The Artist”, sino a una herramienta narrativa mucho más concreta y mundana, que cada vez que la veo se me erizan los pelos...
Me refiero a esa sensación en bucle, de estar viendo una película en la que los personajes que ves en la pantalla de tu televisión, a su vez están viendo otra película.
Esa
sensación tan placentera, de estar tumbado en el sofá, al calor de los rayos
del tubo catódico, y ver como otros, al igual que tú, se emboban ante la caja
tonta.


