¿Qué tienen en común Kill Bill, Star Wars, Indiana Jones, El Señor de los Anillos y Gremlins?, ¿Qué son grandes sagas?, ¿Qué arrastran a mucha gente a las salas?.
Sí, sin duda, pero ¿por qué centrarse en cosas relevantes?, ¿por qué no distraerse con majaderías que en realidad a nadie importan?…
Hoy vengo con otra de esas anécdotas cinéfilas como la del pintoresco caso del director Alan Smithee, voy a hablar del sonido más famoso quizá de la historia del cine, menos enigmático que Brando gritando Stella, no tan emotivo como Escarlata O'Hara poniendo a Dios por testigo, pero tan importante para la historia del cine como los dos anteriores aunque se ha hablado mucho menos de él…
Este no es otro que el Grito Wilhelm, el sonido que Hollywood pone cada vez que algo cae desde mucha altura, o es gravemente herido.