Desde que Quevedo se
acordara de la superlativa napia de Góngora, pasando por la vanidad de
Miguel Ángel comentando que todo lo que Rafael sabía lo había aprendido de él,
hasta Salvador Dalí diciendo que a Piet Mondrian, le sobra la ‘i’ en el nombre -pet
en francés significa pedo…-
Ningún arte ha pasado por
alto los insultos entre camaradas, es algo feo de presenciar, pero no podemos
negar que tiene cierto atractivo, como cuando se peleaban dos a la salida en el
instituto, no vas a aplaudirlo peeero…te habían animado la tarde.
Pues bien, el cine no ha
sido esquivo a este tipo de rencillas entre directores, voy a comentar algunas
de las más interesantes.


