La primera década de siglo, nos ha dejado en Francia una especie de “nouvelle vague” de terror, directores que mezclando crítica social, y un gore visual sin complejos, han conseguido conformar una etiqueta de cine de terror a la francesa, que marcará una pauta para próximos directores, que pretendan medirse en el campo, de la sangre, la violencia extrema, y el horror en su acepción reflexiva, tratando de ser ellos la fuente que HORRORIZA y transmite al público que está viendo la película, esta sensación tan espantosa de atravesar en la vida real, pero que en la ficción, atrapa a muchos aficionados, en busca de sensaciones fuertes.
Hoy
voy a analizar una serie de películas, que para iniciados en el género serán
casi todas conocidas, pero que para mucha gente han pasado inadvertidas, por no
haber conseguido distribución en nuestro país.
Creo
que todas merecen ser vistas, aunque solo sea por tener una opinión independiente al
respecto, evitando caer en descartarlas de manera automática, por la mala
reputación que las acompaña.
Aviso
que si a alguien le parecieron demasiado excesivas, películas americanas de
terror, tipo “Sé lo que hicisteis el
último verano”, “Scream”, o la
versión americana de “The ring”, este
es un tipo de cine que seguramente te hiera demasiado la sensibilidad, así que,
si es este tu caso, ponte mejor una de los Monty Phyton, que para pasarlo mal
ya están las noticias.
