Te despiertas en un cuarto de baño putrefacto de look retro, ya sabéis, a lo Super Nintendo, y al salir, en el salón, eres recibido por unos hombres que llevan máscaras de animales puestas. Te interrogan, provocan, humillan y te dejan con más preguntas que respuestas. Después de ello volvemos unos meses atrás y en el contestador de nuestro piso tenemos un mensaje de un encargo. ¿Que es lo que vamos a repartir? Muerte a diestro y siniestro de las formas mas salvajes posibles: Bienvenidos a Hotline Miami.
