Como decía Gonzalo en el podcast previo a la ceremonia de los Óscar 2015, cuando tienes que elegir entre Wiplash, Birdman y Boyhood, es que has tenido un año de puta madre. En videojuegos estamos en esa misma situación. Elegir entre Bloodborne y The Witcher 3 es como responder a la eterna pregunta: ¿ A quién quieres más, a Papá o a Mamá?